Ciudad de Huarochir, Peru  

"Huarochirí en Texas, USA"

 
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 Actualizado: Julio 2014

Ciudad de Haurochirí

Huarochirí era tierra de "magos", hoy es tierra de Julio C. Tello, así como también es tierra de "maestros y músicos".

Huarochiri es como esta flor


Huarochirí es como una flor Andina, fresca, pura y atractiva.

Plaza Julio C. Tello


Una llama verde de dos ramos resaltando el paisaje de los jardines en la Plaza Julio C. Telllo.

Huacatay de Huarochiri


El "chilche" es el huacatay huarochirano

Plaza taurina de Huarochiri


La Plaza Taurina "Cantucha" de Huarochiri


LOS JESUITAS EN HUAROCHIRÍ

Los jesuitas, han sido llamados  como "comandos de Dios", han sido influyentes durante mucho tiempo, es una orden evangélica que valora el aprendizaje y la apertura asociada con una tradición espiritual distinta. La orden fue pionero en las misiones para las Américas, desde Estados Unidos hasta la Argentina.

Los primeros jesuitas llegaron a Huarochirí en 1570 durante el coloniaje español, donde bautizaron y comenzaron a educar a los niños de los lugareños enseñando a leer, escribir y música, y cuando los Jesuitas escribían sus relatos, escribían tal como suena en la lengua española: “A Guarochirí llegué el Sábado”. Por eso somos avilés para la música y para escribir. Que hubiera sido si a los jesuitas no lo hubieran sacado de Huarochirí, hoy seríamos más preparados.  Los jesuitas han implementado la educación en el Perú tal como han hecho en miles de colegios, escuelas, hospitales e instituciones de beneficencia, y se hicieron  conocidos para el diálogo y el debate agudo como el siglo 20 marcó el comienzo de la ciencia y la modernidad.

Sin embargo, hasta esta semana, el orden, la cual fue fundada en el siglo 16 por Ignacio de Loyola y cuyo personal en Roma enumera unos 20,000 empleados, nunca había visto a uno de su rango elegido Papa para dirigir la iglesia.


Una Visita a Huarochirí

El Perú tiene muchos lugares quizás más reconocidos internacionalmente, pero al oeste de Lima, escondido por los nevados del Pariakaka y extremadamente con un clima seco se encuentra la ciudad de Huarochirí. Huarochirí se encuentra ubicada sobre el que era, hasta el siglo XX, la principal ruta desde la ciudad capital virreinal hasta la capital incaica. Para algunas personas, la idea de pasar un tiempo en Huarochirí evoca las imágenes de montañas, cerros, nevados, abismos, ríos y valles. Pero para aquellas personas que quieren visitar por primera vez,  Huarochirí  hace una visita increíble e inolvidable.

  CIUDAD DE HUAROCHIRI
  Por Pedro P. Inga Huaringa

La ciudad de Huarochirí, distrito y provincia del mismo nombre, está a 2,300 metros de altura, ubicada en una bella vertiente cerca al río Mala y al oeste de los Andes. Se trata de una ciudad andina en las serranías de Lima, Perú, en la que ha ido dejando su huella durante diversas épocas desarrolladas en Perú. Huarochirí es una ciudad con una inconfundible personalidad, y aparece vinculada a diversas leyendas del pasado, uno atribuye a sus huacas, que suele vincular a la existencia del mítico Pariakaka, que con una soberbia lucha aniquiló a los antiguos dioses y se instaló en la región con sus hijos, donde los antiguos huarochiranos hacían su adoración durante la festividad del Pariakaka.

Lo cierto es que Huarochirí entra a la historia cuando la ciudad es fundada por los españoles. Su cultura junto con su tradición colonial y religiosa prehispánica posee una rica historia en cuanto a tradición, folclor y leyendas. Sus atracciones y panoramas pintorescos, sobre todo las galerías del Nevado Pariakaka ofrecen un viaje inolvidable. Huarochirí es parte de una cultura andina donde los Incas, cuyo imperio se propagó desde el Cuzco hablando la lengua del quechua y uso del quipu. Los quipus fueron usados como el sistema decimal de los Incas, que fueron utilizados para llevar la cuenta de censos, inventarios, expedientes del tributo, y transacciones.

La ciudad de Huarochirí goza de un prestigio importante, desde los antiguos Ayllus, el diseño colonial y con los inolvidables aportes por la independencia. Hoy es más bien conocido tanto en Estados Unidos, como en Europa y América Latina por ser cuna natal del sabio, arqueólogo e historiador Julio C. Tello. Las investigaciones arqueológicas importantes de Tello fueron reconocidos como el más alto valor científico de las investigaciones de un huarochirano peruano. Por ello, entre sus monumentos, se destaca el monumento a Julio C. Tello, que se inauguró el 6 de Octubre del 2001, con la participación y esfuerzos de la Municipalidad Distrital de Huarochirí, comunidades de Llambilla, Suni, Lupo, Huarochirí, e Independientes, Municipalidad Provincial de Huarochirí y otras instituciones como la Universidad Ricardo Palma.

Hacia el oeste, el desfiladero de cumbres que se extienden sus cimas de su territorio, agitadas por el cruce vertiginoso de los rayos del amanecer, se contempla en las faldas señalado por el verde animados de sus chacras han sido una presencia decisiva en la vida de los huarochiranos. Hacia el este, la cordillera andina, columna vertebral entrega la rigurosa puna. Pero además de articular una geografía compleja, Huarochirí es una ciudad indiscutible por la presencia de la Cordillera Occidental de los Andes en la zona de Pariakaka. Allí se caracteriza por el dominio de las granizadas y nevadas con temperaturas hasta de 25 grados bajo cero. Sin embargo, goza de una atmósfera muy seca, que puede ser un paraíso para emprendedores andinistas y es el lugar donde se puede ver y admirar el Cóndor, el ave más grande en el planeta.

En un escenario globalizado, ha reclamado de sus actores una mayor respuesta a la comunicación vial. Con la construcción de la  Variante "Macachaya/Pacumanta", hoy Huarochirí dispone de una carretera que no solo  ha mejorado su comunicación con la capital, sino que está en posición para el desarrollo de ecología y turística. Con esto se va abriendo el camino al futuro. En realidad a veces silenciosa con atracciones de la naturaleza, y en el espacio urbano, ya entró a la modernidad hace años, pero aún conserva sus costumbres y tradiciones prehispánicas.

La región de Huarochirí posee un paisaje bellísimo cerca del nevado Pariakaka, por donde se desplaza un tramo del camino que unía Pachacámac, Jauja y Cusco. La limpidez de su cielo azul ha sido mudo testigo del tránsito por esta ruta principal que unía, hasta mediados del siglo XX, la ciudad virreinal Lima con el Cusco. Hay que señalar que por el Parikaka se goza de un ambiente natural por su pureza de ese cielo que se refleja en las mañanas y todos los días desde la primavera, verano y hasta el otoño.

En el marco tradicional de la educación, el Colegio Estatal de Santa Cruz tiene la misión de preparar y enseñar a la juventud estudiantil, con una capacidad de un centro educativo de secundaria. Desde su inicio ha logrado más de 58 promociones de estudiantes, una considerable cifra de ciudadanos que hoy prestigian a su pueblo, incluso en el exterior. El colegio Santa Cruz continua su expansión con la construcción de aulas del pabellón número dos, que pronto se inaugurará como consecuencia de la convocatoria solicitada por el director Walter García Chumbimuni.

La escuela de primaria  “Julio C. Tello”, tiene una larga trayectoria en la enseñanza elemental de muchas generaciones de ciudadanos. Muchos de ellos han tenido éxito en sus vidas y llegaron de ser profesionales in diferentes campos. Esto se debe porque los primeros jesuitas que llegaron a Huarochirí han bautizado y comenzaron a educar a los niños de los lugareños enseñando a leer, escribir y música. Por eso somos avilés para la música. La educación primaria sigue adelante con el concepto importante de que siempre tienen presente educadores que requiere la preparación primaria, porque siempre ha sido la base para incrementar los niveles subsecuentes del sistema educativo.

Las joyas más preciadas es la Iglesia colonial Santa María de Huarochirí, construida en el siglo XVIII, con los trabajos de los cuatro Ayllus durante la colonia española, sobre un preexistente lugar de culto de una huaca. Destacan sus torres de hasta de 30 metros de altura. El interior de arcos tiene una importancia fundamental en las artes coloniales, y en las iglesias de la región atesoran trabajos de escultura importantes. Esta iglesia tal como se presenta hoy a la atención de quienes los visitan es un importante lugar religioso, tiene un aspecto sustancialmente andino. También se atesoran, la Plaza Julio C. Tello resulta el centro de la ciudad, otro monumento del trabajo de los Ayllus, pero ahora su aspecto es moderno decorados con motivos de la cultura de Chavín, donde se destaca las esclavas de cabezas incrustadas en la pared talladas de roca, y al centro el monumento a Julio C. Tello. Luego viene la Plazuela Sucre donde se levanta los monumentos a dos libertadores, uno por el norte el obelisco a Washington y el otro por el sur el Mariscal José de Sucre. Lugar propicio para el comercio, comer, tomar sol y  de acceso al transporte de retorno a Lima.

Las fiestas patronales son de gran interés, dentro del sugestivo mundo del folklore huarochirano, el festival de Carnavales que se celebra en invierno durante el mes de febrero, donde se vive el espíritu del carnaval que no oculta el deseo de jugar y bailar. La semana Santa que se celebra durante la primavera del mes abril con desfiles procesionales están revestidos de un estilo muy singular, que ofrecen un espectáculo lleno de fervor popular y colorido. Además de la riqueza ornamental de las procesiones y de sugestivo colorido popular, la Semana Santa está impregnada en un profundo fervor ribeteado de cerios y flores. Las cofradías fueron fundadas durante la colonia española, pero durante el transcurso del tiempo, las comunidades campesinas toman la responsabilidad de las celebraciones de las festividades patronales de la Virgen Asunción y Santa Rosa de Lima que se celebran en el mes de Agosto con ferias, corridas de toros, deportes y presentaciones de danzas folclóricas luciendo típicos vestimentos. La festividad de Señor de Los Milagros celebrada en el mes de Octubre. En diciembre la fiesta Patronal de la Virgen Inmaculada es celebrada el 8 de diciembre por la cofradía de Purísima Virgen María, que fue iniciado más de dos siglos. Existe una gruta en el lugar de “Cantucha” para guardar la imagen. Las calles de la ciudad son literalmente invadidas por visitantes.

En realidad, el crecimiento de las ciudades andinas como Huarochirí está actuando por primera vez como una magneto de talentos, dándole a los Andes un nuevo poder de liderazgo y creatividad cultural, política y afirmación por alcanzar un desarrollo armonioso, integrado del pasado y de una visión moderna.